Opinión
El presidente saliente francés, François Hollande (c-i), y el mandatario electo de Francia, Emmanuel Macron (c-d), durante una ceremonia en París por el Día de la Victoria, para homenajear a las víctimas de la Segunda Guerra Mundial. EFE
Ceremonia en París por el Día de la Victoria, para homenajear a las víctimas de la Segunda Guerra Mundial.
|
Fuente
:
EFE

Day of “Victory in Europe”

Hitler al llegar al poder procedió al rearme de la nación; firmó tratados estratégicos con Italia y Japón para proyectar aún más lejos sus ambiciones de dominación planetaria

0
Lun, 8 Mayo 2017

Hitler se había suicidado el 30 de abril durante la batalla de Berlín. No pudo soportar conocer que los soviéticos estaban a metros del bunker en el que se refugiaba. El 7 de mayo de 1945, los aliados aceptaron la rendición incondicional de la Alemania nazi, con la firma del acta de rendición militar por Dwight D. Eisenhower, Comandante Supremo Aliado en Europa. El mariscal alemán Wilhelm Keitel firmó la rendición incondicional de la Wehrmacht en la sede de la Unión Soviética en Berlín. La guerra había terminado. 

La Guerra en España (1936-1939), llamada “civil”, pero que fue militar, sirvió de campo de pruebas para Alemania e Italia. Hitler, tras denunciar las cláusulas sobre desarme impuestas a Alemania por el Tratado de Versalles, organizó un nuevo ejército y puso a prueba el nuevo armamento y las nuevas tácticas guerreras. Hitler y Mussolini, entregaron material de guerra a Franco y enviaron tropas especializadas a combatir en suelo español contra el gobierno republicano. Las otras potencias, encabezadas por Francia y apoyada por Reino Unido, se abstuvieron de intervenir, desarrollando su política de “No intervención”, porque la guerra de España venía a complicar el juego estratégico que se desencadenaba en Europa. Todo fueron ventajas para el nazismo y el fascismo español. La República quedó abandonada a su suerte.

En la madrugada del 30 de abril de 1945, Hitler se suicidó y Berlín fue tomada por las fuerzas soviéticas. La guerra en el Pacifico terminó en agosto, poco después de que los Estados Unidos lanzaran las bombas atómicas en las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki. Murieron en el acto ciento veinte mil personas. Como consecuencia de todo, EEUU y la Unión Soviética surgieron como las superpotencias que iban a dominar el mundo. La “guerra fría”, el inicio de la era atómica, la descolonización, y la creación de organismos internacionales como la ONU o las Comisiones Europeas, fueron otras de sus consecuencias. Para España representó el aislamiento internacional, la represión política y la depresión económica.

El 29 de abril, los rusos se encontraban a una milla de distancia del búnker, y la noticia de la ejecución de su aliado Mussolini en Italia llegó a oídos del Führer. Decidido a quitarse la vida, dio pastillas de cianuro a su perro Blondi. Después repartió pastillas a sus secretarias y al amanecer, después de un frugal almuerzo, Hitler y Eva Braun saludaron por última vez a Bormann y Goebbels. Se retiraron a su habitación y se suicidaron. Al día siguiente, Goebbels y su esposa envenenaron a sus seis hijos y luego se hicieron fusilar en el jardín por los hombres de la SS.

Hitler al llegar al poder procedió al rearme de la nación; firmó tratados estratégicos con Italia y Japón para proyectar aún más lejos sus ambiciones de dominación planetaria. Los Aliados, temerosos de una nueva guerra mundial, trataron de contener la situación mediante una política de “apaciguamiento” –y ciertas muestras de simpatía hacia el nuevo régimen–, que resultó ser ineficaz y contraproducente. La invasión de Polonia por el ejército nazi en septiembre de 1939, lo desbarató todo. Gran Bretaña y Francia declararon la guerra al Tercer Reich y con ello comenzaba la Segunda Guerra Mundial, que Hitler entendía como imprescindible y necesaria para sus planes, después de asegurar la neutralidad de la URSS, con el pacto de no-agresión.

Los términos de la rendición de Alemania fueron discutidos por primera vez el 14 de enero de 1944. Las tres partes acordaron que el texto definitivo debería estar en un único documento de “rendición incondicional”. El acta constaba de catorce artículos, agrupados por temas relacionados con la rendición militar, la entrega de armamento y la retirada alemana de los territorios ocupados, volviendo a las fronteras vigentes el 31 de diciembre de 1937. También se incluyó la liberación de los prisioneros de guerra, la repatriación de los presos y esclavos de los campos de concentración nazis, el cese de las emisiones radiofónicas, cierre de los servicios de inteligencia alemanes, la no destrucción del arsenal militar e infraestructuras, trabajar en el proceso judicial por crímenes de guerra contra las máximas autoridades nazis y dar poder a los representantes aliados para sancionar órdenes y normativas. En la Conferencia de Yalta, febrero de 1945, se acordó que las cuatro potencias Aliadas se repartieran Alemania.

El antiguo Tercer Reich fue dividido. Prusia Oriental fueron repartidas entre Polonia y la URSS, mientras que las regiones germanas de Pomerania y Silesia, fueron transferidas a Polonia según lo pactado por Reino Unido, Estados Unidos, la Unión Soviética y Francia en los Acuerdos de Potsdam. El resto de Alemania, excluyendo Berlín, quedaba dividido en cuatro zonas militares de ocupación: estadounidense, británica, francesa y soviética. En 1949, las tres zonas ocupadas por Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia se convirtieron en la Alemania Occidental –República Federal de Alemania o RFA–, y ese mismo año, la zona de ocupación soviética se convirtió en Alemania Oriental (República Democrática Alemana – RDA).

La ciudad de Berlín, quedó dividida en cuatro zonas, permaneciendo, bajo ocupación militar, hasta el 12 de septiembre de 1990, cuando el Tratado sobre el Acuerdo Final Con Respecto a Alemania, fue firmado por las cuatro potencias y los dos gobiernos alemanes. Fue el tratado final de paz y la restauración de la plena soberanía alemana, tras acordarse el fin de la ocupación extranjera. La reunificación alemana se produjo el 3 de octubre de 1990 y el país reunificado obtuvo la soberanía el 15 de marzo de 1991.

El fin de la Segunda Guerra Mundial, se firmó definitivamente el 2 de septiembre de 1945, en la cubierta del “Missouri” –acorazado norteamericano anclado en el golfo de Tokio–. Japón, el último aliado de la Alemania nazi, firmaba el acta de capitulación. La Guerra Mundial había estallado el 1 de septiembre de 1939, con la invasión de Polonia por parte de Alemania. En lo que respecta a Asia Oriental y del Pacífico, los japoneses plasmaron sus planes en 1941-1942, ocupando la mayor parte de China y alcanzado las costas de Australia, ocupando las islas Filipinas, Indonesia y todos los países del sudeste de Asia. Alemania y Japón, trataron de dividir todo el mundo bajo su influencia.

La noticia de la rendición de Rheims llegó a Occidente el 8 de mayo y las celebraciones brotaron a lo largo de Europa. En Estados Unidos, los norteamericanos se despertaron con la noticia y declararon el 8 de mayo el día V-E (Victory in Europe). Hubo concentraciones populares en Londres y París celebrar el triunfo contra la barbarie. En la Unión Soviética, hubo festejos espontáneos, pero el gobierno de Stalin exigió esperar a las celebraciones, tras la rendición alemana que se celebraría en Karlshorst. En la URSS, la Segunda Guerra Mundial fue conocida como la Gran Guerra Patria.

La SGM fue el conflicto armado de mayores dimensiones de la historia. Se enfrentaron los países que conformaban las Potencias Aliadas y las Potencias del Eje. Tras seis años de lucha, se declara el final de la guerra y la caída de los regímenes de Adolf Hitler en Alemania y Hideki Tojo en el Imperio del Japón. El mundo quedó divido en dos bloques irreconciliables. Durante seis años, la guerra se cobró más vidas y destruyó más tierras y propiedades en todo el mundo que cualquier otra guerra antes conocida. De los cincuenta y cinco millones de personas muertas, seis millones eran judíos, exterminados en los campos de concentración, como parte de la Solución Final. Gitanos, homosexuales y personas de ideología opuesta fueron víctimas de la barbarie.

Al finalizar la guerra, los vencedores dividieron el territorio alemán en cuatro zonas de ocupación (norteamericana, inglesa, francesa, y soviética). La ciudad de Berlín, situada en la zona rusa, también fue dividida en cuatro zonas. Más tarde, en 1961 quedaría separada del resto del mundo por el muro de la vergüenza, que cayó en 1989.

Fue un mes de mayo florido hace 72 años cuando finalizó la Segunda Guerra Mundial. Múltiples fueron las causas y graves sus consecuencias. Destrucción, sufrimiento y muerte. 8 de mayo, día de la victoria.

 

Víctor Arrogante es profesor y columnista