Sociedad
Láser requisado por la Policía Nacional
Láser requisado por la Policía Nacional

Identificados los responsables de apuntar con láser a los aviones que aterrizan en Málaga

La Policía Nacional localiza a un padre y su hijo que cometieron la infracción “muy grave” desde un hotel cercano

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Jue, 10 Ago 2017

Agentes de la Policía Nacional han identificado en un hotel de Torremolinos (Málaga) a dos personas como presuntas autoras de los deslumbramientos sufridos por varios pilotos de avión cuando aterrizaban en el aeropuerto de Málaga.

Varios pilotos que en la noche del pasado martes procedían a aterrizar en el aeropuerto se quejaron por el uso de un puntero láser que los deslumbraba. La cuenta de Twitter de Controladores Aéreos (@controladores) confirmó que había recogido al menos tres denuncias efectuadas por los pilotos en el aeródromo malagueño.

Este jueves, en un comunicado, la Policía Nacional ha confirmado la detención de un hombre de 41 años y un hijo de este, de 15 años, ambos de nacionalidad británica, que han sido propuestos para sanción por infracción muy grave a la Ley de Seguridad Ciudadana 4/2015, sancionada con multa de 30.001 a 600.000 euros.

Fue un agente de la Policía Nacional fuera de servicio quien dio la voz de alarma. El policía, que estaba hospedado en un hotel de Torremolinos, observó hacia las 23:00 horas del pasado martes a dos varones que, desde la terraza de una de las habitaciones del establecimiento, apuntaban con punteros láser hacia el espacio aéreo y a los aviones que se disponían a aterrizar en el aeropuerto de Málaga.

El policía alertó a la sala del 091, activándose los servicios de emergencia para localizar e identificar a los presuntos responsables. Los supuestos responsables de los hechos portaban sendos punteros láser de color verde en el momento de su identificación. Ambos punteros han sido intervenidos y los responsables propuestos para sanción.

La aproximación final de un avión es una maniobra de máxima concentración. El piloto debe ajustarse a una senda central fijada por el controlador y no puede salirse del cono de seguridad. En teoría, no hay un peligro claro de muerte ni de ceguera, pero si pueden registrarse problemas al tratarse de una distracción clara e intencionada realizada desde el exterior según explican expertos en la materia.